«En un par de años los coches eléctricos serán más baratos que los de gasolina»

Los coches eléctricos y autónomos -que no precisan de un conductor humano- ya son una realidad». Así lo asegura Saúl López (Madrid, 1978), una de las personas más influyentes del sector en Europa, quien impartió una ponencia en las jornadas de Citech acerca de las ventajas de este tipo de vehículos. La principal, «los ciudadanos dejarán de respirar gases nocivos para salud». López asegura que es un mito eso de que los coches eléctricos tienen menos potencia y asegura que su Tesla Model S, con el que acudió ayer al recinto ferial Luis Adaro, podría ganar en aceleración a cualquier Ferrari. López es experto en logística en una empresa parisina, pero se enamoró de estos vehículos durante los cuatro años que vivió en Noruega, donde el gobierno hizo una clara apuesta por los eléctricos poniéndoles una exención en el IVA.

-¿Cuándo se producirá el cambio a los coches eléctricos y autónomos?

 

-Ya está teniendo lugar y sin duda será un hito del siglo XXI. Es una realidad, no se trata ya de una película futurista ni de ciencia ficción. En Arizona, California y China ya hay flotas de este tipo de vehículos circulando por la ciudad. Por el momento, tienen un conductor humano porque aún están en pruebas, pero para el 2030 serán una realidad en todo el mundo. En España nos cuesta creerlo porque aún no estamos nada avanzados en este tema, pero el cambio es inminente y mejorará nuestras vidas.

-Se muestra muy convencido, ¿en qué se apoya para hacer esta apuesta tan firme?

-En sus ventajas. La principal es que los ciudadanos dejarán de respirar gases que son muy nocivos para su salud. Nos estamos envenenando. Al año mueren seis millones y medio de personas por causas medioambientales. Además, ya no habrá que hacer frente a los problemas actuales de movilidad como la falta de aparcamiento.

-¿Dejará de ser necesario estacionar el coche?

-Sí, pues no va a dejar de circular nunca. Estará en plena acción 24 horas al día, todos los días del año. Dejará de existir la propiedad individual de un vehículo, pues prestarán servicio a diferentes personas a lo largo del día. El panorama va a cambiar mucho.

-¿Es cierto que tienen menos potencia que los vehículos deportivos de gasolina y diesel?

-Para nada. Aceleran en menos tiempo y tienen mucha más autonomía. He venido desde Madrid con el Tesla Modelo S, que hace 510 kilómetros con su batería, alcanza los 250 kilómetros por hora y tiene una aceleración de cero a cien en menos de cuatro segundos. Además, es una berlina de lujo, de cinco metros de largo y de cuatro plazas.

-¿Tesla es la única marca que está apostando por este tipo de coches?

-No. Volkswagen, por ejemplo, ha hecho una inversión de más de 20.000 billones de euros en su programa de desarrollo de vehículos eléctricos. Lo mismo otras tantas marcas. Incluso hay ciudades en China que ya apuestan firmemente por ellos y que han cambiado su flota de autobuses en cuestión de dos años.

-Sin embargo, siguen siendo muy caros en comparación con los tradicionales…

-Sí. El problema es que los fabricantes de coches tienen un modelo de negocio instaurado desde años que han sabido explotar muy bien y quieren perpetuarlo lo más posible mientras preparan su flota de eléctricos para no dejar de ganar tanto dinero de golpe. Las baterías de los eléctricos tienen un coste más reducido cada vez y en menos de dos años, estos coches serán mucho más baratos que los de gasolina y diésel. Por 18.000 euros tendrás uno de ellos, frente a los 30.000 euros que costarán los tradicionales.

-¿Hasta qué punto es seguro depositar toda la confianza en un vehículo de este tipo que no deja de ser como un ordenador?

-Se pueden colgar igual que cualquier aparato eléctrico. Yo he visto cómo la pantalla de mi coche se reiniciaba en pleno trayecto, pero las funciones básicas del coche, acelerador, frenos, intermitentes, siguen funcionando. Están preparados para que si un procesador ‘peta’, el resto continúen sin problemas. No hay riesgos de este tipo.

-Entonces, ¿no tienen ninguna desventaja?

-En España, sí. El principal problema ahora mismo es que la red de puntos rápidos de carga es muy limitada. Pero creo que es porque aquí todavía no han llegado los últimos modelos de eléctricos y la gente aún no se ha acostumbrado a ellos. El nuevo panorama de movilidad eléctrica sostenible no tardará en llegar y lo agradeceremos. Yo no volveré jamás a usar un coche tradicional.

 

Fuente: El Comercio 

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